Dallas Wings W derrotó 87-82 a Phoenix Mercury W en un partido de la Women’s National Basketball Association que cambió de dirección durante un segundo cuarto contundente. Phoenix había impuesto el primer golpe y cerró el periodo inicial con ventaja de 24-19, pero Dallas respondió antes del descanso con la secuencia que definió el encuentro. El equipo local convirtió una desventaja de cinco puntos en una diferencia favorable de siete al dominar el segundo parcial por 37-25. Ese cambio de 12 puntos en el margen llevó a las Wings al medio tiempo arriba 56-49 y obligó a las Mercury a perseguir el marcador durante toda la segunda mitad.

El gran viraje se produjo cuando Dallas aceleró después de un comienzo favorable para Phoenix. Paige Bueckers encontró espacios para anotar desde el perímetro y Arike Ogunbowale acompañó la reacción con conversiones que sostuvieron la ofensiva local. Awak Kuier también apareció dentro de esa oleada con acciones cerca del aro y un triple, mientras Jessica Shepard participó en la circulación que permitió a las Wings enlazar posesiones productivas. Phoenix intentó responder mediante Alyssa Thomas, Natasha Mack y Lexi Held, pero no logró frenar el volumen anotador de Dallas durante el periodo. La explosión de 37 puntos no solo cambió el liderato, sino que estableció el colchón que terminaría protegiendo el conjunto local hasta la última posesión.

Phoenix produjo su respuesta después del descanso y volvió a poner el resultado bajo presión. Las Mercury ganaron el tercer cuarto 15-12, reduciendo la distancia a cuatro puntos antes del periodo final. Ese tramo representó su oportunidad más clara de borrar el giro sufrido antes del intermedio: el marcador pasó de 56-49 al descanso a 68-64 después de 30 minutos. Dallas atravesó varios ataques sin anotar, mientras Phoenix se mantuvo cerca con intervenciones de Thomas, Held y Mack. Sin embargo, las Wings conservaron el liderato en medio de esa reacción. Una recuperación de Bueckers sobre Thomas y otra de Kuier tras un pase perdido de Sami Whitcomb desembocaron en una bandeja de Shepard que colocó el marcador 58-49 cuando quedaban 7:44 del tercer cuarto, una secuencia que evitó que la presión visitante se transformara de inmediato en un cambio de mando.

Con solo cuatro puntos de separación al comenzar el último periodo, el partido se convirtió en una sucesión de intercambios en la que cada posesión amenazaba con alterar el resultado. Phoenix consiguió mantener abierta la posibilidad de remontar, pero Dallas nunca cedió la ventaja construida en el segundo cuarto. Bueckers volvió a ser la referencia en los momentos de mayor tensión, mientras Ogunbowale aportó anotaciones que impidieron que las Mercury completaran su aproximación. Held sostuvo la producción de Phoenix y Thomas continuó creando oportunidades, pero el equipo visitante no encontró una racha suficientemente larga para pasar al frente. Dallas ganó el cuarto final 19-18, una diferencia mínima que resultó suficiente para conservar el control del cierre.

El desenlace confirmó la importancia de aquel cambio anterior al descanso. Phoenix había comenzado mejor y todavía estaba a cuatro puntos al entrar en los últimos diez minutos, pero Dallas respondió cada vez que el marcador amenazó con comprimirse. El parcial decisivo del segundo cuarto quedó así como la frontera central del encuentro: las Mercury pasaron de liderar 24-19 a estar abajo 56-49, una transformación que condicionó todo lo ocurrido posteriormente. La reducción visitante en el tercer periodo aumentó la tensión, pero no modificó al equipo que comandaba el marcador. Las Wings administraron la última etapa sin permitir el vuelco y sellaron el 87-82 definitivo, con Bueckers y Ogunbowale como protagonistas ofensivas de una victoria construida alrededor del giro más determinante de la jornada.