Deportivo Cali derrotó 2-1 a Once Caldas en la décima fecha de la Liga BetPlay DIMAYOR II 2026 y consiguió una victoria de alto valor competitivo en el Estadio Palogrande. El conjunto visitante se impuso con anotaciones de Nicolás Benedetti y Juan Dinenno, mientras que Jefry Zapata marcó para el equipo de Manizales. El resultado confirma la capacidad del cuadro caleño para obtener puntos en un escenario en el que su rival tuvo una producción estadística superior, pero no logró transformar ese dominio en un resultado favorable. Once Caldas terminó con el 62 % de la posesión, completó 504 pases frente a 307 de Deportivo Cali y generó 28 remates, más del doble de los 12 registrados por su adversario. También dispuso de nueve tiros a puerta, cinco tiros de esquina y una amplia ventaja en pases precisos. Sin embargo, Deportivo Cali mostró mayor efectividad en las áreas y convirtió sus oportunidades decisivas para quedarse con los tres puntos. La actuación de Pedro Gallese, con ocho atajadas, fue determinante para sostener la ventaja visitante ante la insistencia ofensiva del local. El triunfo también refleja el valor de una estructura capaz de resistir largos tramos sin la pelota y mantener el control del marcador en un duelo de alta exigencia.

Deportivo Cali aprovecha su eficiencia y supera el dominio territorial de Once Caldas

El 2-1 deja una lectura clara sobre la diferencia entre controlar el desarrollo y resolver el partido. Once Caldas tuvo más posesión, más circulación, mayor cantidad de remates dentro y fuera del área y una participación ofensiva constante, pero Deportivo Cali fue más preciso en los momentos que definieron el encuentro. La visita terminó con seis tiros a puerta y convirtió dos de ellos en goles, mientras que el conjunto local necesitó nueve disparos con dirección al arco para encontrar una sola anotación. Esa brecha de eficacia explica por qué el equipo dirigido por Hernán Herrera se marcha con una derrota pese a haber acumulado 28 remates y 421 pases precisos. Para Deportivo Cali, el resultado representa una confirmación de su competitividad en partidos cerrados y de su capacidad para proteger una ventaja ante un rival que tuvo más iniciativa. El aporte de Nicolás Benedetti y Juan Dinenno en la definición, junto con la seguridad de Gallese, permitió que el cuadro dirigido por Rafael Dudamel sostuviera su plan hasta el final. Además, el equipo visitante terminó sin fueras de juego y con menos faltas cometidas, una señal de orden en un compromiso en el que aceptó ceder terreno, pero mantuvo la concentración para evitar que la superioridad estadística de Once Caldas se transformara en una remontada.

La victoria modifica el escenario de la clasificación y mantiene abierta la pelea por la postemporada

Con este resultado, Once Caldas permanece en el quinto lugar de la tabla con 33 puntos, una diferencia de gol de más nueve y un balance de ocho victorias, nueve empates y dos derrotas en 19 partidos. Su posición todavía le permite sostener el objetivo de avanzar a la postemporada, aunque la derrota vuelve a poner el foco sobre la necesidad de convertir su volumen ofensivo en triunfos. La secuencia reciente del equipo, registrada como LWDDL, muestra una campaña competitiva, pero también una pérdida de regularidad en una etapa decisiva del calendario. Deportivo Cali, por su parte, alcanza los 27 puntos y se ubica en la novena posición, con siete victorias, seis empates y seis derrotas, además de una diferencia de gol de más cuatro. El triunfo fortalece su candidatura para acercarse al grupo de clasificación y mejora su balance reciente, que queda en DLDWL. La distancia de seis puntos entre ambos equipos mantiene abierta la disputa por los puestos de privilegio, pero concede al conjunto caleño un impulso directo en la carrera por ingresar a la siguiente fase. Para Once Caldas, el margen continúa siendo favorable, aunque cualquier nuevo tropiezo podría aumentar la presión sobre su lugar entre los equipos que avanzan. Para Deportivo Cali, la victoria en Manizales puede convertirse en un punto de inflexión por el valor de los tres puntos y por la forma en que fueron obtenidos ante un rival que dominó amplios aspectos del juego.